lunes, 19 de abril de 2010

Seca del Olivar

Edad del Cobre en el Olivar de Jaén
Marcos Gutiérrez Sanjuán
Físico




Desde Torres se observa mejor que desde la Campiña, por eso de la altura, de la perspectiva, de los cambios de nivel. Preocupa y mucho a los olivareros individualmente ese fenómeno que los conocedores llaman Síndrome de la Seca, y los afectados llaman verticilosis. Son muchos millones en juego, y es otro bien de mayor e incalculable valor el que se pierde: la calidad del suelo. Entre todos estamos matando el olivar, y le echaron la culpa al verticillium. A estas alturas es tal el tópico que hay quien llama y asegura haber visto verticillium en sus plantas muertas, y que es un gusano blanco del tamaño de un pulgar; hay quien señala los agujeros del mismo tamaño por donde entra en el suelo y se come las raíces, otros saben bien que es un hongo, pero ¿realmente es el verticillium quien seca el olivar, el almendral, la plantacion de melocotones, o de alcachofas...?

No. Se trata de un síndrome: una encrucijada de elementos que ocasionan la seca de las plantaciones. Algo parecido a esas enfermedades de las personas que llaman autoinmunes, pongamos por ejemplo la psoriasis. Es muy atrevido poner ejemplos, pero me voy a atrever, sobre todo por la traslación del caso de una naturaleza a otra del mismo orden y estado: materia orgánica en estado coloidal.

Juan Manuel Molina es un investigador operativo que ha observado el problema y lo resume así: "si en agronomía se considerara la capa fértil del suelo como un estado coloidal, donde se mezclan aire, materia orgánica, agua y otros elementos precisos para la vida, los agricultores obtendrían grandes beneficios en materia de riego, abonado y control de enfermedades. Tratar a los árboles y plantas con iguales métodos con que tratan los médicos a sus pacientes aplicándoles nutrientes, agua y medicamentos coloidalmente." Esto produce ahorro de energía, de agua y de otros insumos.

Cualquier estudiante en su etapa infantil de doce años tiene en sus libros de conocimiento del medio elementos de juicio suficientes para abordar el problema: saben que en el origen de la Tierra no había Oxígeno, o que éste se genera gracias a la aparición de las bacterias que lo obtenían del CO2 , dando lugar a la cantidad de oxígeno que ahora disfrutamos. También saben que el Nitrógeno del aire es inerte, y que sólo determinados microorganismos lo obtienen del aire y lo trasforman en otras formas químicas asimilables para las plantas...y así en sus libros de texto van teniendo las claves de la agronomía y de la ecología.

Volviendo a Molina y sus argumentaciones éste nos refiere cuál es el origen del mal: "la creencia de que es posible anular en la naturaleza lo que no se puede controlar". Así para Molina todos los problemas del Universo se pueden formular en tres partes que se suman, algo así como Problema = A+ B+ C.

En A entrarían las causas de tipo físico determinadas por unas Leyes que son conocidas y sus valores fácilmente calculables, como por ejemplo cantidad de abono y cantidad de producción. En B se colocan aquéllas variables que siguen una función estadística, predecible, como puede ser el grado de estrés hídrico en función del grado de humedad del suelo. Y la C, serían causas de difícil o imposible predicción que sigue una probabilidad de suceso raro, como que un hongo mate mi olivo.

Los autores griegos afirmaban que la diosa Atenea entregó a los hombres una estaca de la que nacería el olivo, un árbol durísimo que sobrevive al hombre, pero que sólo el hombre es capaz de matar. Esta creencia no tiene base científica pues no se puede demostrar que la diosa Atenea se pusiera en contacto con los griegos, es un mito. Pero la segunda parte sí forma parte de una observación contrastable: nunca se han muerto los olivos, salvo que una acción humana los hubiera matado. Ahora no se observa que los humanos maten a los olivos intencionadamente, pero sí indirectamente al actuar irracionalmente en los factores A, B, y C.

Así se ha tratado de manipular los nutrientes, controlar la humedad y anular lo que no podía ser calculado ni manipilado, es decir matar bichos, bacterias y hongos para que el campo sea limpio. De esta manera hemos inducido en el campo un desequilibrio al contaminar las aguas, desproteger la capa fértil del suelo, y eliminar sistemáticamente a los aliados naturales de las plantas que son bacterias, hongos y animales. Al tratar de anular la naturaleza, ésta reacciona haciendo fuerte a una serie de hongos que serían fácilmente anulados por otros hongos, aquellos que hemos eliminado con ingentes cantidades de cobre, o aquéllas plantas que hemos aniquilado con herbicidas de origen hormonal...y otros plaguicidas que en vez de controlar las moscas, las alimentaban.

Detrás de la Seca del Olivar se extiende un grave problema cultural, y sin medidas culturales no podrá detenerse este fenómeno cada vez más extendido en Andalucía, Extremadura, Castilla, Levante y en general toda la Cuenca Mediterránea. Las soluciones que aporta Molina son Culturales en primer lugar, y asegura que es la aplicación de la metodología de Producción Integrada en el mundo rural. Es preciso separar la independencia de dos actividades: asesoramiento agronómico y la venta de insumos. Los médicos no deben vender medicinas. Siguiendo esa analogía pone como necesario el establecimiento de un sistema de Gestión de productos agrarios parecido al de las Farmacias, que garantice la dispersión territorial, pero independiente del Asesoramiento agrario que debe producirse por contratación de Técnicos en Agronomía, tanto en agricultura como en ganadería, que controlen los procedimientos, asesoren, e inicien procedimientos de autorregulación. Se trata de profesionalizar el campo andaluz, como lo está siendo el francés.

Esto nos va a llegar dentro de tres años, pero obligados por las directivas comunitarias europeas. Así que como amante de mi tierra, Andalucía, desde el observatorio privilegiado de Torres en Jaén,animo a los agricultores y olivareros en particular a dedicar más tiempo a su formación. Una hora de estudio, ahorra muchas gotas de sudor.

Marcos Gutiérrez Sanjuán
es Físico

viernes, 26 de marzo de 2010

La Seca del Encinar y del Olivar

La Universidad de Extremadura se interesa sobre el proyecto de Defensa del Encinar que nuestra Asociación ha diseñado.
Para sacar adelante este proyecto el promotor del mismo ha dedicado años de observación en todos los sentidos al fenómeno de la desertización en el olivar, y al de la seca del olivar y del encinar en las poquitas dehesas que nos quedan en Jaén. Me refiero al investigador operativo granadino Juan Molina, al que he acompañado a casi todas las intervenciones que ha tenido exponiendolo: ante las autoridades de Sanidad Vegetal, IFAPA, Universidad de Córdoba, Citoliva, Geolit, Diputación de Jaén, fundaciones de productores oleícolas, cooperativas diversas y charlas divulgativas en la Cámara de Comercio de Jaén, Ayuntamiento de Mancha Real, Ayuntamiento de Mengíbar...Obra Social de Caja Rural de Jaén, y Círculos Agrarios de Caja de Granada. El proyecto obtuvo el segundo premio de Innovación de la Universidad de Jaén en 2009 para proyectos presentados por posgraduados en tercer ciclo de doctorado.

Para Juan Molina no existe una relación clara entre el síndrome de la Seca en el Encinar y la Seca en el Olivar dado que son dos sistemas diferentes. El Encinar es un sistema de dehesas que no sufrirían la agresión de la actividad humana, mientras que el olivar es un sistema que padece una fuerte agresión de la actividad agraria. La muerte de los encinares en las lindes de los olivares se ha debido a la invasión de las dehesas por una forma irracional de cultivo del olivar que no ha respetado el suelo, el agua ni la biodiversidad. Como consecuencia de un exceso de hipercontrol de hierbas y plagas, se ha inducido un gravísimo desequilibrio que fomenta la muerte de los olivos al caer víctimas de hongos que se han hecho muy fuertes al ser privados de otros hongos de defensa de la propia planta, sus micorrizas naturales.

El olivar y el encinar son dos sistemas vivos desequilibrados. Tratar de encontrar una solución milagrosa no sería eficiente si no se producen cambios culturales en el entorno de manejo de suelo, aguas y respeto a la biodiversidad. Mientras podremos tratar de fortalecer a las plantas que pretendemos proteger, y para ello habrá que utilizar fitofortificantes en estado coloidal, ricos en aminoácidos, y elementos químincos como manganeso, potasio, calcio...en forma también coloidal.

La importancia de la forma coloidal estriba en que es el modo natural de transferencia de nutrientes entre los tejidos orgánicos de animales y plantas. Luego habrá que buscar estos compuestos en lo que las propias plantas y otros seres vivos producen. Si en el Africa del Sahel se utilizan fermentos de los jugos de plantas para enriquecer la poca agua que tienen en regadíos, y gracias a estas bacterías poder ganar espacio al desierto obteniendo mejores cosechas que con el agua pura. Nosotros podremos obtener esos fermentos de las bacterias que sean capaces de digerir los azúcares, lactosa y proteínas de los residuos de los sueros de las queserías, o de otros subproductos agrícolas...

El proyecto de choque debe ir unido a medidas culturales: preparación respetuosa del suelo, gestión racional del agua, proporcionar insumos en función de los déficits de las plantas, y control biológico de plagas. Esto tal y como tenemos estructurado el campo será muy difícil, salvo que se imponga y por Ley el modelo de Producción Integrada. Es decir autocontrol de los productores, control de profesionales independientes de la venta (técnicos agrarios, ingenieros y veterinarios) y profesionalización cualificada de los distribuidores de productos sanitarios para vegetales y animales, siguiendo un modelo parecido al de las farmacias.

La Universidad de Extermadura, sensibilizada por la catastrófica situación de los encinares extremeños se interesa por este proyecto. sería de esperar que en Jaén, otras instancias se unieran, y sabiendo que es una vía científica razonable desde Jaén también se intentara salvar el olivar....y salvar nuestro encinar.

jueves, 25 de febrero de 2010

España, ¿tiene capacidad logística para atender catástrofes?

ASUNTO: Catástrofe de Haití, Lecciones aprendidas con el objeto de que se tomen medidas en España para mitigación de estos riesgos, y posibilitar la ayuda inmediata a otras catástrofes en territorio nacional o próximo.



Las actuales inundaciones en Andalucía, son una catástrofe. Las Asociaciones agrarias (ASAJA) demandan la presencia del Ejército, especialmente pontoneros...pero ¿tiene España especialidades militares para mitigar los efectos de estas catástrofes?
Dónde están los pontoneros, y las unidades de Asistencia Sanitaria, y logística en general.

Los cuarteles andaluces dedicados a la logística, se cerraron en tiempos de Gonzáles y Aznar. Cuando los militares españoles volvían de Bosnia, "se encontraton sus acuartelamientos cerrados con un candado y un letrero en la puerta: SE VENDE" según J. Molina.

Hace una treintena de años unos matemáticos franceses trataron de modelizar un sistema que permitiera explicar las catástrofes (Teoría de las Catástrofes, René Thorn). Empezaron definiendo qué es una catástrofe, y situándolas en el lugar donde se producían. Para Thorn y sus colaboradores una catástrofe es un cambio brusco entre dos situaciones de equilibrio. Los lugares donde se producen son la mente humana, en la sociedad y en la naturaleza. Dentro de la naturaleza en los sistemas naturales de las plantas, los seres vivos y el medio ambiente. Las catástrofes estarían producidas por la propia naturaleza, o inducidas por las actividades humanas, tanto individual como colectivamente.

Ejemplos de catástrofes en la mente humana sería la esquizofrenia, en la sociedad la aceptación popular de sistemas políticos perversos como el nazismo, marxismo y fundamentalismo, o las guerras; y en la naturaleza los terremotos o las catástrofes inducidas por la acción humana: intoxicaciones multitudinarias por gases de la industria pesticida en Italia (1976) y en Bhopal en la India. Lentamente, es una catástrofe la contaminación de los acuiferos y la desertización del medio ambiente por malas prácticas agrarias.

Siguiendo esta teoría, las catástrofes de la naturaleza no se pueden evitar pero sí mitigar. Así una catástrofe del tipo de Haití se podría mitigar con una legislación antisismica en la edificación de obras públicas y edificios. Un terremoto de esa magnitud en Estados Unidos produce muy pocas víctimas, pues existe una legislación y unas medidas de control que demuestran su eficacia. Ocurrió en Japón en Kobe con una destrucción por derrumbe casi total, pero amplificada por los incendios al ser las casas de madera. Con el tiempo otro terremoto en Japón de igual magnitud al de Kobe no produjo apenas daños al haber observado una normativa antisismica. La anomía o falta de normas lógicas en una sociedad es un motor de desastres, como queda -por desgracia- demostrado en Haití: una nación que ha vivido sometida al imperio de dictadores de todo tipo, empobreciendo a las personas con el vudú, y alejandolas de la formación.

Otro factor importante a tener en cuenta en la mitigación de los efectos de las catástrofes es la capacidad organizativa de la sociedad. Esto no se improvisa, para mitigar una catástrofe la organización militar es un servicio imprescindible, dada su capacidad de apoyo prolongado en materias como comunicaciones, transporte, distribución ropa, alimentos,medicinas, rescate de heridos y hospitalización, y otros apoyos logísticos variados: máquinas, aguadas, veterinaria, duchas, lavanderías y cocinas de campaña, castramentación.... Pues una organización que está preparada para la catástrofe de la guerra, también está preparada para la catástrofe sísmica.

Estados Unidos ha enviado un importantísimo contingente militar a Haití, no lo ha pensado dos veces: pueden y lo hacen. El portaaviones hace de potabilizadora, de hospital de urgencias y de base de transporte. Los marines colaboran como policía y mano de obra para montar hospitales de campaña, son conductores de transportes que llevan medicinas y alimentos, y traen heridos a los centros de hospitalización de campaña. Están coordinando el tráfico aéreo en una nación donde las torres de control de los aeropuertos han caído. Ese potencial no se puede quedar esperando a que una cumbre de naciones bien intencionadas se pongan de acuerdo. Cuando esto suceda, el acuerdo de Europa y Francia a su aire, Estados Unidos habrá establecido una organización en el territorio de la catástrofe que posibilitará las ayudas de Europa, y otras naciones de América para que puedan reconstruir el país afectado.

La reconstrucción de Haití sería ineficiente si se limitaran las ayudas internacionales a reedificar lo destruido: hay que crear escuelas, pues sólo la formación es capaz de transformar un pueblo y dotarlo de autonomía.

En la mayoría de las ciudades de España que sintieron el terremoto de Lisboa en 1755, tuvieron que adaptar sus normativas en edificaciones públicas a la sismología, así observamos cómo ciudades muy atacadas por los terremotos como Granada, no acabaron de levantar las torres de su catedral, o la misma catedral de Jaén que se abstuvo de colocar pesadas campanas en una de sus torres. Sin la actual capacidad de cálculo de estructuras, los constructores de catedrales y otros edificios notables aplicaban técnicas antisismicas como poner planchas de zinc entre los pilares para que éstos absorvieran los movimientos y no quebrasen los pilares etc...se observa cómo en terremotos de Iberia las catedrales de los siglos XVII y XVIII permanecieron en pie.

España ha perdido una gran capacidad de minoración de catástrofes al eliminar la estructura territorial de la Logística de Campaña en la última etapa del gobierno de Gonzalez y primera de Aznar.

martes, 12 de enero de 2010

Estudios sobre ácido L+láctico

estamos iniciando los estudios sobre el ácido l+láctico en agricultura.